Desde hace más de ocho años, la Asociación cultural LA POZA, lucha por concienciar a las instituciones públicas tanto locales como regionales sobre la necesidad de crear un museo del curtido y la labranza.
Pozuelo ha sido desde siempre un lugar conocido por sus huertas donde se producían sobretodo lechugas y lombardas que eran muy apreciadas. Igualmente existían desde muy antiguo “ tenerías o fabriquines “ así se llamaban los talleres de curtido cuyo sistema de producción y maquinaria preindustrial eran únicas en toda España.
Durante estos años la Asociación ha ido reuniendo aperos, maquinas y documentación como paso previo de preservación de este patrimonio. Dadas las condiciones lamentables en las que se encuentran los pocos fabriquines que se mantienen en pie y la desaparición absoluta de las famosas huertas de Pozuelo,esta labor de custodia ha sido esencial durante este tiempo.
Ahora, la Asociación Cultural LA POZA, lucha para que se cree en un futuro próximo un museo que responda a necesidades investigadoras a cerca de la producción agrícola y las instalaciones preindustriales, otorgando el valor de patrimonio cultural e histórico que en verdad poseen estos bienes y suponga para el municipio de Pozuelo un centro de divulgación que atraiga a visitantes y a personas interesadas en aprender las técnicas del curtido de pieles y la labranza ecológica.