La Asociación Cultural La Poza ha propuesto al Ayuntamiento que en un futuro, dado el cambio de ubicación de la Fuente de la Poza, se erija un monumento que recuerde este entrañable rincón de la localidad. El monumento que será un tributo a la Poza y las lavanderas irá acompañado del poema de María Perez de Rozas, mujer entrañable y querida, que versa así:
Recuerdo de La POZA
"En Pozuelo hubo un oficio
que nadie se acuerda ya
que no por ser más sencillo
era menos de admirar.
Lavanderas de Pozuelo
que con vuestros carros vais
carretera hacia Madrid,
por ropa para lavar.
No os importa el viento,
ni, quizá, la tempestad,
teneis una obligación
y la ropa hay que lavar.
Había un buen lavadero
con unas aguas muy claras
y cinco caños corriendo
de la noche a la mañana.
Estas valientes mujeres
hacia La Poza marchan.
Al amanecer el día
aunque haya una nevada
con sus enormes banquetas
y sus mantas zamoranas.
De rodillas las tenemos
cayéndolas todo el agua
pero ellas todo lo aguantan
y así la ropa se lava.
Venían en los veranos
a Pozuelo de Alarcón
muchas y buenas familias
de muy alta condición
les gustaba ver La Poza
como siempre se llamó,
con las mujeres lavando
con el frío y el calor
y que lavaron sus ropas
con ese espléndido sol.
De ahí nació ese oficio,
de su esfuerzo y tesón,
para bastantes familias
fue siempre la solución
y así vivian felices
trabajando con amor.
Pasaron bastantes años
y La Poza se cubrió
gracias a una familia
que los gastos les pagó,
hasta que llegó la guerra
y el oficio se acabó."