Septiembre llegaba y Pozuelo vivía como hoy sus fiestas patronales. Días antes de comenzar los festejos, ya se escuchaba la típica jota de Pozuelo que pregonaba la celebración. Esta canción, tocada por doquier, se oiría y se bailaría durante los encierros, los bailes, en todos los rincones donde vecinos y familias se reunían en torno a mesas abundantes por un día. Entre los antiguos callejones de Pozuelo solo se escuchaba las risas y estas alegres rimas.
" El sábado es la pólvora
el domingo, la función,
lunes y martes los toros,
de Pozuelo de Alarcón.
La plaza ya está cerrada
los toriles ya están hechos.
Los toros de Gumersindo
corriendo por los barbechos.
Corre que te pilla el toro,
corre que te va a pillar
si no te pilla esta noche
te pilla a la madrugá."